La película se desarrolla en el siglo XVIII y sigue la historia de Elizabeth Swann (Keira Knightley), la hija del Gobernador de Port Royal, quien es secuestrada por el Capitán Barbossa (Geoffrey Rush) y su tripulación de piratas malditos. Estos piratas, que navegan en la Perla Negra, están bajo una maldición que los convierte en esqueletos durante el día y les devuelve su forma humana por la noche. La maldición fue puesta por el Azteca, un pueblo que buscaba proteger su oro.