Con el tiempo, Lily se convirtió en una escritora talentosa, y aunque no era una estrella en el sentido clásico, su trabajo resonó con personas que se sentían como ella, que no encajaban en el molde de las estrellas. Su escritura la hizo sentir orgullosa de quién era, y le dio la confianza para ser ella misma, sin intentar ser alguien que no era.