Leo se sumergió en el juego: recolectó recursos, construyó barricadas y luchó contra hordas de zombis con gráficos impresionantes. Sin embargo, al llegar al nivel 40, el dispositivo se calentó y el juego se cerró abruptamente. Su padre, ingeniero de software, lo salvó: "Tienes que cerrar otras apps en segundo plano y usar un emulador de gráficos en Uptodown". Leo lo probó, y el juego corrió sin problemas.