Lucía siempre se ha sentido cercana a su madre, pero hay un vacío en su relación que nunca ha podido llenar. Desde que era una niña, notaba que su madre evitaba hablar de ciertos temas, como la relación de ella con su padre, los desafíos que enfrentó en su juventud, o incluso los miedos y sueños que tuvo alguna vez. A medida que Lucía crecía, estos temas tabú se volvían más intrigantes, pero cada vez que intentaba abordarlos, su madre cambiaba de conversación o directamente callaba.